Resulta interesante comparar al figura del Emperador del Tarot con Carlomagno, el considerado emperador por excelencia. Este último, heredó la corona alemana, representada por el águila, y la francesa, por la flor de lis. Ambos elementos los encontraremos en la baraja del Tarot. Especialmente la primera, el águila, presente también en la Emperatriz, el cuatro de Oros y la figura del Mundo.
Nótese también la forma ovalada de su corona, como el compás del gorro del emperador. En la imagen del centro, Carlomagno parece realmente la figura del Tarot, aunque en este caso se halla de pié y quien está arrodillado en su heredero, Luis XII.













